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Seis enfermeras de Urgencias del San Pedro muestran la eficacia del uso de anestesia en la punción arterial.

Una investigación desarrollada por seis enfermeras de Urgencias del Hospital San Pedro muestra la eficacia del uso de anestesia en la punción arterial (gasometría).

El consejero de Salud y Servicios Sociales, José Ignacio Nieto, acompañado por la gerente del Hospital San Pedro, Mª Luz de los Mártires, han recibido esta mañana a las responsables del estudio.
La investigación se ha realizado entre finales de 2011 y mediados de este año, en el área de Urgencias, siguiendo la recomendación de la Sociedad Española de Neumología.

Durante la recepción, José Ignacio Nieto ha informado de la intención de la Consejería de extender progresivamente la infiltración anestésica en las diferentes áreas asistenciales del Hospital San Pedro donde realizan gasometrías.

La punción arterial es la recolección de sangre de una arteria para su análisis en el laboratorio que mide la cantidad de oxígeno y de dióxido de carbono presente en la sangre.

Gracias a esta determinación es posible llegar al diagnóstico de problemas respiratorios, cardíacos o metabólicos que alteran la correcta circulación del oxígeno.

Por tanto se trata de un procedimiento común de la práctica clínica, tanto en las áreas médicas y quirúrgicas como en urgencias y cuidados postoperatorios.

La gasometría es una técnica cruenta, dolorosa y frecuente en los servicios de urgencias y en otros servicios hospitalarios; de hecho, en el Hospital San Pedro se contabilizan anualmente alrededor de 23.700 gasometrías. A pesar de las recomendaciones de las sociedades científicas para el uso de anestesia local, su empleo en los hospitales es muy escaso.


Muestras de 300 PACIENTES.

Para el estudio, las enfermeras Marian Acero López, Carolina Berger Morales, Lidia Baños Aristimuño, Valvanera Cordón Hurtado, Pilar Rubio García y Rebeca Soto Olarte tomaron una muestra de 300 pacientes que presentaban insuficiencia respiratoria aguda con patología crónica, y a los que ya se les había realizado con anterioridad una punción arterial con la técnica convencional. A la mitad de ellos se les realizó la técnica con anestesia.

En la encuesta que posteriormente respondieron los pacientes se estudiaron variables como el grado de dolor, dolor de la prueba sin anestesia, número de pinchazos, preferencia de anestesia, valoración positiva de la técnica.

Por su parte, al personal de enfermería se le repartió una encuesta anónima con la finalidad de conocer la experiencia, actitud y perjuicios sobre el empleo de anestesia local en la realización de la punción arterial.

De los resultados obtenidos con los pacientes, cabe destacar que el 97,6% de la muestra que fue infiltrada con anestesia local prefiere, para la próxima vez, esta técnica avanzada, considerándola una mejora en la atención que se les presta como usuarios.

Un 95,3% no reconoció dolor ó muy poco (Grado 0-2 sobre una escala de 10) y ninguno de ellos presentó reacción adversa a la anestesia ni complicaciones derivadas de la técnica.

Por el contrario, los pacientes a los que se les realizó la técnica de manera convencional -sin anestesia- indicaron grados de dolor intensos (Grado 6-8 sobre la misma escala). En este caso fue el 75% de la muestra. Al informarles sobre el nuevo protocolo, el 97% prefiere para la próxima vez, la técnica avanzada con infiltración anestésica, al igual que el grupo anterior.

                                   




El 17% de las enfermeras de urgencias sufren el síndrome del trabajador «quemado».

Un estudio elaborado por seis profesionales sanitarios ourensanos entre medio millar de enfermeras del complejo hospitalario concluye que el 16,7% de las adscritas al área de urgencias padecen el síndrome de burnout o de estar quemadas y 3 de cada 4 en el conjunto del complejo manifiestan tener «un elevado nivel de cansancio emocional».

El contenido de este estudio fue desgranado ayer, en la última sesión de las V Xornadas de enfermaría de Ourense, que organiza la administración sanitaria. Este estudio se presentó en la mesa de comunicaciones libres, en la que también se abordaron cuestiones como la intimidad en los partos, la prevalencia de osteoporosis y el síndrome de Landau-Kleffner, que afecta al lenguaje.

Seis profesionales de los centros de salud de Cenlle y A Valenzá y del Complexo Hospitalario de Ourense firman el estudio sobre la prevalencia del síndrome de burnout en el personal de enfermería del complejo. La investigación se llevó a cabo entre febrero y marzo del año 2006, entregando un cuestionario a 545 enfermeras de los turnos de mañana, tarde y noche en diez servicios hospitalarios. Respondieron a la iniciativa 335 profesionales, resultando válidas 328 encuestas. El 89,6% de los protagonistas son mujeres y el 10,4, hombres.


Despersonalización

Tras el análisis de los datos obtenidos en la muestra, los autores del trabajo concluyen que el 75% de los encuestados refieren un elevado nivel de cansancio emocional; el 70%, un alto grado de despersonalización y el 13%, un bajo grado de realización profesional.

En cuanto al síndrome de burnout , la prevalencia, según el estudio, es del 9,5% en el conjunto del complejo hospitalario. El propio estudio define el síndrome como una situación de «cansancio emocional alto, despersonalización alta y baja realización profesional».

Los profesionales de enfermería más afectados por el síndrome en el Complexo Hospitalario de Ourense son los del servicio de urgencias, con una incidencia del 16,7%; en orden descendente figuran los trabajadores de las unidades médicas (11,8%), de las unidades de críticos (11,5%), de las áreas quirúrgicas (10,1%) y de pediatría (7,4%).

                                               



Los enfermeros clasificarán a los enfermos de urgencias.

La Consejería de Salud quiere que sean los enfermeros los primeros en atender a los pacientes en el servicio de urgencias y que sean éstos los encargados de la clasificación de los enfermos o de la petición de pruebas. Así lo ha anunciado hoy en Málaga la consejera de Salud, María Jesús Montero, quien ha señalado que en quince días comenzará una experiencia piloto en diez hospitales andaluces para ver cómo funciona el dispositivo y tomar decisiones en función de los resultados.

El objetivo es disminuir los tiempos de atención y que cada paciente disponga del tiempo que requiere su proceso asistencial, para lo que es necesario que haya una visita previa del colectivo de enfermería.

Según la consejera, intentarán que el triaje, la clasificación de los pacientes, recaiga sobre los enfermeros y ha añadido que impulsarán también su implicación en el trabajo de cirugía menor, lo que supondrá un elemento de transformación en el futuro.

Éstas son algunas cuestiones sobre el papel de la enfermería en los servicios de urgencias que la consejera ha avanzado hoy en Málaga durante su participación en el acto de conmemoración del Día Internacional de la Enfermería.
                   



Los enfermeros de Urgencias podrán pedir pruebas y tratamientos.
 
Los enfermeros de la Sección de Urgencias del Hospital Civil del Hospital Regional de Málaga han ampliado sus competencias profesionales para agilizar la asistencia de los pacientes que lleguen a Urgencias, a quienes, a partir de ahora, podrán indicar determinados tratamientos y pruebas complementarias de acuerdo a protocolos consensuados. Así, estos profesionales actuarán tras la recepción en Urgencias del paciente y darán su primera evaluación, antes de la consulta con el médico.



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